Toma de Posesión
BUENOS DIAS
- Señor abogado Rigoberto Chang Castillo, Secretario del Congreso Nacional de la República.
- Señora Lea Azucena Cruz, Rectora saliente.
- Señores Vicerrectores, Secretaria General y Director Especial de CURSPS.
- Señores miembros del Cuerpo Diplomático acreditado en Honduras.
- Señores miembros del Gabinete de Gobierno.
- Señores rectores de las universidades de Honduras.
- Estimados ex rectores de la UPNFM.
- Señores miembros del Consejo Superior Universitario y Consejo Directivo de la UPNFM.
- Señores miembros de la comunidad universitaria de la UPNFM: alumnos, docentes y personal administrativos.
- Invitados especiales.
- Señores de los Medios de Comunicación Social.
- Familiares y amigos.
Quiero, en primer lugar, invertir la generalizada tendencia a dejar para el final los agradecimientos del caso y comenzar mis palabras manifestando mi personal gratitud a todas y todos ustedes por su solidaria asistencia a un evento como éste; a los miembros de la comunidad universitaria por el respaldo implícito en su presencia; a mis compañeras y compañeros de fórmula, hoy nuevas autoridades institucionales, por concederme el honor de encabezar un equipo de trabajo comprometido a continuar y proseguir una línea ascendente de realizaciones iniciada desde hace varios años; por supuesto, a los míos, a mi señora esposa Mariana, y a mis hijos: José Ricardo, Juan Carlos, David Fernando y Andrés Eduardo, ellos han sido, desde siempre, el apoyo y la motivación esencial en mi carrera profesional. Y no olvido agradecer a Dios, guía de quienes, por la experiencia vital y el sentido común, saben que el devenir del universo no es un juego de azar ni una tirada de dados, como Einstein mismo lo aseveró décadas atrás.
Deseo, además, recordarle a unos y contarle a otros que la fecha escogida para la Toma de Posesión no es casual ni accidental: el 1 de julio de 1823, dando cumplimiento al Acta de Independencia de 1821, una Asamblea Nacional Constituyente decretó, en la ciudad de Guatemala, la emancipación absoluta de las Provincias Unidas del Centro de América; de ahí que esta ceremonia sea, más que un acto, una efeméride significativa.
Y es que hay en el ámbito y en la trayectoria institucionales, desde la creación de su primera etapa como Escuela Superior del Profesorado en 1956, un afán irrenunciable por mantener el permanente cultivo de los hechos y valores patrios a la par de la misión específica que el Estado hondureño nos ha confiado: ser un centro formador de formadores: aquí el natalicio de José Trinidad Reyes del 11 de junio, para ejemplo, no es día de asueto, sino el pretexto idóneo para que el estudiantado; naturalmente inquieto; evidencie su imaginación y capacidad creadora en múltiples actividades ; el 1 de septiembre de cada año, el monumento a Francisco Morazán se engalana con el izamiento de las banderas centroamericanas, la interpretación del himno nacional y La Granadera, antes de que las autoridades universitarias con alumnos de nuestro Centro de Investigación e Innovación Educativas(educación preescolar, primaria y secundaria) y estudiantes de pregrado depositen una ofrenda floral en homenaje al prócer más importante de la historia centroamericana, cuyo nombre obstenta esta universidad haciendo suyos los ideales del héroe.
En éstas como en otras celebraciones de un calendario cívico cada vez más en “situación de riesgo”, hay ocasionales voces disonantes, que consideran tales iniciativas como resabios del pasado, esfuerzos arcaicos.
Quiero dejar constancia en este momento de que la gestión académico-administrativa del 2011 al 2014 tiene la más clara y férrea intención de preservar tan digna tradición, así como la actividad sistemática que nos ha permitido reencontrar a Augusto Monterroso con su país natal y traer a Honduras a Sergio Ramírez, Mario Vargas Llosa, Ernesto Cardenal, Víctor García de la Concha, Eduardo Galeano, Laura Restrepo, Santiago Roncagliolo y Hernán Rivera Letelier.
En la promoción interna de nuestro plan de trabajo y en cada visita a los claustros de profesores de los departamento académicos, los colegas Hermes, Rafael, Gustavo, Yenny, Celfa y Jorge fuimos tan precisos como sinceros: de entrada, nuestro compromiso profesional y personal respecto a una gestión académica y administrativa de calidad, con impecable equidad y trasparencia, así como con la participación activa de todos los sectores que integran la comunidad universitaria; centrada, sí, en los valores individuales y orientada hacia la construcción del conocimiento.
Tras ello, seis líneas de acción definidas: Primero: En el contexto de los recursos humanos, el estimulo de un personal académico y administrativo que vincule su desempeño con las mejores condiciones y oportunidades de desarrollo laboral; Segundo: En la trilogía funcional de toda universidad actual, garantizar el cumplimiento de las metas institucionales mediante la implementación de las estrategias adecuadas en los términos de docencia, investigación y extensión en pro de la mejora del sistema educativo nacional y, por ende, del desarrollo del país ; Tercero: Relacionado con el modelo pedagógico que la institución debe propugnar y sostener, nuestra propuesta académico-administrativa enfatizó la necesidad de evaluar y validar aquellos patrones consistentes con la realidad sociohistórica hondureña y centroamericana, susceptibles de ser acreditados en la comunidad académica regional; Cuarto: En cuanto al desarrollo y equipamiento físico, mantener los planes establecidos, a corto y largo plazo, en tal sentido y siempre priorizando las necesidades estudiantiles privilegiando un mayor ofrecimiento académico y de cobertura; Quinto: Acerca del Sistema educativo hondureño: Mantener y ampliar el liderazgo académico de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán como centro de transformaciones, de reflexión y producción del saber pedagógico y el conocimiento didáctico; y Finalmente, Sexto: consolidar, ampliar y fortalecer la internacionalización de la universidad en el seguimiento de lo logrado hasta ahora y que la rectora Cruz aludió en sus palabras.
En esta significativa ocasión se leyó el punto de acta que evidencia la aceptación de estos planteamientos entre los electores del Consejo, pero lejos de llenarnos de alegre regocijo la decisión mayoritaria del Consejo Superior Universitario sobrecoge el alma.
Porque asumir estas responsabilidades no es tarea fácil.
Aunque muchos connacionales lo ignoran(a los extranjeros les sorprende), la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán no navega a la deriva: Opera y funciona obedeciendo a un Plan Estratégico de plazo inmediato y mediato. Nuestra gestión, solamente para significarlo, se inserta en el marco del Presupuesto Operativo Anual del 2012, pero también en el Plan trianual 2011-2016 y en el de largo término: julio de 2011 a junio de 2021.
Lo anterior evidencia que, en la conducción de esta universidad, hombres y mujeres somos pasajeros, gentes en tránsito. Que lo sustancial y lo esencial, son los resultados plausibles, demostrables; los hechos y no las palabras.
De lo que no debe quedar la menor duda es de nuestro irrenunciable compromiso en cuanto a enfrentar los retos desafiantes que la historia contemporánea le presenta a la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán; de nuestro propósito de vincular esta gestión 2011-2014 con la búsqueda de soluciones en la problemática educativa nacional, específicamente con ese concepto huidizo de calidad y, por qué no decirlo, con la búsqueda de nuestra autonomía universitaria.
En lo personal, yo quisiera mostrarles un amplio panorama de lo que deseamos hacer con este estupendo equipo y en una gestión que tiene en esta fecha su punto de partida; pero pecaría de solemnidad morosa y, como dice la expresión popular, “aguaría la fiesta”.
Prefiero finalizar mi intervención ofreciendo una transparente rendición de cuentas y un recuento pormenorizado de nuestros logros, y desaciertos: y el 1 de julio de 2014.
Lord Byron, el célebre romántico inglés del siglo XIX, dijo en cierta oportunidad que “El mejor profeta del futuro es el pasado”: nuestro pasado, el de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán, ha sido brillante: así, podemos esperar lo mejor.
Muchísimas gracias
Señores Miembros del Consejo Superior Universitario de la UPNFM se cierra la sesión