EL TEMA DE LA INVESTIGACIÓN: UNA REFLEXIÓN ACERTADA
Tomado de: La Investigación de la Universidad, un deber irrenunciable.
Artículo de Rafael Lucio Gil (febrero 2008)
Aunque la historia e identidad de la universidad muestran sus tres funciones tradicionales, docencia, investigación y extensión, la práctica actual, en el país, tiene sus luces y sombras. Mientras las universidades públicas han venido desarrollando la investigación, las privadas, por lo general, no han mostrado interés en ella. No obstante, este interés mostrado en el ámbito público para aportar al país conocimiento, desarrollar cultura, nuevas ideas y soluciones a los problemas sociales, científicos y tecnológicos, lo cierto es que, aún, es amplia la brecha entre el discurso de buenas intenciones y la práctica investigativa. Esto ha provocado que esta tarea sustantiva sea dejada a la discrecionalidad de los académicos más intrépidos, preparados y motivados, los que remontan grandes obstáculos para lograr investigar. A ello concurren, entre otros factores, la poca disponibilidad de recursos, la falta de políticas y normativas claras, como las que existen para la docencia, y la ausencia de un escalafón que reconozca el trabajo investigativo y las contribuciones científicas, humanísticas y culturales.
En este proceso de altos y bajos se aprecia que mientras algunas universidades avanzan perfilando políticas claras de investigación, normando y requiriendo resultados a los investigadores, o construyendo agendas concertadas de investigación, otras estarían retrocediendo al establecer normativas que sólo reconocen la labor de la docencia, obviando la vocación investigativa, argumentando razones económicas. Tal política amplía, aún más, la brecha entre el discurso investigativo y la realidad, y afecta profundamente la calidad de la educación y al país. Lo cierto es que traicionar esta función consustancial alienta la reproducción del esquema escolar en la Universidad, desprotegiendo la docencia de la riqueza que le aporta la investigación y condenándola a propiciar un modelo exógeno de desarrollo de país no sostenible.